Somos un grupo de amigos o algo así, que nos conocimos, algunos en el primario, otros en el secundario. Y ahí estamos, tratando de crecer y no de sentar cabeza (a veces, cuando se puede)

Thursday, November 13, 2008

CARTA DE UN SOBRINO

Por absoluta casualidad, coincidí en una cena con Néstor Cerrutti. Al final de la noche, y casi sin proponerlo, surgió el tema de la desaparición de su hermano. Ahí me enteré, entre otras cosas, que su hijo Ramiro había mandado una carta a Clarín, con motivo de la desaparición de su tío. Aunque Fernando no fue de nuestra promoción, estuvo muy cerca de algunos de nosotros. Por eso me pareció que valía la pena, dejar un recuerdo con esa carta del año 2005. Ramiro está terminando el secundario en el LaSalle de Florida.

PUBLICADA EN CARTA DE LECTORES DE CLARIN EL 18 DE AGOSTO DE 2005

EL TIO FERNANDO, OTRO DESAPARECIDO

A través de esta carta trataré de expresar los sentimientos y los millones de preguntas que me fueron surgiendo con el correr de los años, junto a mi Abuela que fue testigo de la desaparición de mi Tío Fernando. Hace poco participé de un acto en la Iglesia Santa Cruz, en el barrio de San Cristóbal, que me dejó una profunda tristeza y una gran inquietud. En un momento dado, comenzaron a nombrar a las personas desaparecidas, respondiendo a cada nombre: PRESENTE.
Yo sentía oprimida mi garganta y esa angustia era la de todos. Miraba a mi Abuela emocionada, a papá con la mirada tensa, y las lágrimas corrían por algunos rostros. El sentimiento era demasiado profundo, sentia que el momento era sagrado.
Desde ese día no hago más que preguntarme porqué mi tío Fernando no está, porqué no lo conocí, era hermano de mi papá (su único hermano). Lo llevaron un día de 1976 y nunca más se supo de él.
Esta cadena de tristeza forma parte de un dolor colectivo no conocerá el olvido. Creo que sólo la justicia puede abrir un futuro con verdadero respeto por la vida. Espero y pido que mi generación y las que vengan sean defendidas por la ley ante los crímenes que se cometan contra los seres humanos.

Ramiro Martín Cerrutti.